Destacado

Productos del mar en conserva crecen en valor agregado

La venta de los productos del mar en conserva va en alza. En esto han influido los cambios en el consumo de carnes por un grupo que privilegia la sana alimentación -tan de moda-, las dietas y un ítem no menor como la seguridad en este tipo de alimentos.
Por otra parte, la tecnología ha mejorado los envases haciendo ganar terreno a las latas de conserva. Además de entregar el mismo valor nutricional del producto fresco, brindan una óptima seguridad bacteriológica, autonomía y rapidez de utilización.
Al respecto, Nelson Gonzalez, gerente de ventas, de pesquera Transantartic señala que el proceso de la conserva, se basa en la eliminación de la flora bacteriana a través del calor; “durante el proceso de esterilización, se producen modificaciones en la materia prima, que favorecen al producto desde el punto de vista de las características organolépticas, mejorando su textura, sabor, aroma y color. En cuanto a la modificación de las vitaminas, en general, los productos del mar son pobres en vitaminas, pero el proceso no afecta esta característica de los mariscos”, agrega.

Valor agregado, la tendencia que gana terreno

No hay duda de que un espacio en que le queda por explorar a este mercado es el de otorgarle mayor valor agregado a sus productos. Actualmente este constituye el mayor desafío para atraer a nuevos consumidores, lo que puede ir en explorar nuevos empaques, incorporarle salsas, hierbas o condimentos exóticos a los productos o produciendo en forma orgánica. Hay que considerar que el ritmo de vida actual favorece el consumo de alimentos de fácil preparación y sanos, por lo tanto los pescados y mariscos en conserva que apunten a ser una solución rápida junto con darle un toque más sofisticado tendrán todas las de ganar y entrar a un mayor número de mesas.
Los productores de Geomar S.A afirman que trabajan este aspecto, de darle un mayor valor agregado, por el hecho de tratarse de “un producto ready to eat  (no así, un producto congelado) y que además se puede preparar con diferentes aliños, por ejemplo, pulpo oliva-merquén”.
Por su parte, Nelson González, de Transantartic afirma que su marca entrega este valor adicional, “aumentando la disponibilidad de nuevos productos y preparaciones como nuevas salsas, sabores y presentaciones”.

La lata un gran invento

Las sardinas, el atún y otros pescados en lata contienen una gran cantidad de ácido Omega-3. 
Como el acero de la lata preserva al alimento de la luz, se conservan los componentes fotosensibles que se desintegran por su acción, como son las vitaminas A y K, la piroxidina, y los ácidos fólicos. Los ácidos grasos, que tampoco se sintetizan por el organismo humano permanecen en el pescado conservado, ya que las temperaturas de esterilización no perjudican a las materias grasas y lípidos, que sólo se ven afectados a mayor calor. Con todo esto, no hay duda de que la lata es un muy buen envase para conservar en buen estado este tipo de alimentos. Debido a ello, la gran mayoría de los productores han optado por este tipo de envases, sin embargo han habido mejorías e innovaciones de interés. Nelson González agrega que “este tipo de envase ha innovado mejorando la facilidad del consumo, ya sea con tapas de Abre Fácil, Easy Peel y otras. Además han surgido otros tipos de envases como Pouch, Plásticos, Tetra, etc.”
Por su parte, en Geomar S.A afirman que “sus envases (importados desde Francia) vienen con easy open y además poseen la cualidad de que no se oxidan. Lo anteriormente expuesto -agregan-, unido al diseño de estos envases permite posicionarse como una marca gourmet”.

Los chilenos y el consumo

Las cifras indican que los chilenos somos grandes consumidores de carnes y peores para el pescado, sin embargo la apuesta es que poco a poco esto vaya cambiando. Confirmando esto, en Geomar S.A afirman que “el consumo de pescados y mariscos ha aumentado, pero sigue siendo bajo en comparación al consumo de carne de vacuno.”
Al respecto el gerente de ventas de pesquera Transantartic afirma que en Chile se capturan 774.926 toneladas de pescados y mariscos, el 57% se transforma en productos congelados, un 33% se vende fresco y enfriado y el 10% se va a conserva. “En los últimos años, el hábito de consumo en los productos del mar, se ha modificado especialmente en los mariscos, por seguridad y modernidad, unido al factor tiempo en la preparación de éstos, el consumidor está prefiriendo la conserva. Además, los productos en conserva mantienen su disponibilidad al consumidor en períodos de vedas”, concluye González.

Llamando la atención de los consumidores

Son muchas las marcas presentes en la góndola y el gran desafío es lograr captar la atención de los que pasan por ese pasillo buscando algún producto de interés.
En Transantartic -firma que ofrece la más amplia gama en la variedad de productos del mar en la categoría de mariscos, además de atunes y sardinas- afirman que lo consiguen “con productos siempre bien exhibidos y ordenados, el mejor y más amplio mix de productos, precio atractivo, promociones, nuevos productos y novedosos packaging”.
Por su parte, en la empresa Geomar S.A, -que ofrece entre sus principales productos locos, centolla, navaja y caracol-, afirman que logran este objetivo “con un elegante empaque, el cual tiene un diseño y color que lo diferencian de las demás marcas”.



Deje un comentario